A pesar de que en colombia se han venido fomentando una serie de políticas y espacios que han impulsado la pedagogía en danza, aún no se han consolidado suficientes procesos que piensen la danza como un espacio que integre el conocimiento artístico dentro de una dinámica social y que ésta, a su vez, considere la exploración del cuerpo dentro de las prácticas de la vida cotidiana. Uno de los factores vulnerables de la pedagogía de la danza en colombia es la incipiente existencia de un entorno que incentive la construcción de consciencia a partir de lenguajes artísticos propios que propendan por la resignificación y transformación del entorno que se habita.