Este artículo es una reflexión que parte de una investigación doctoral previa sobre la danza inclusiva en su dimensión artística, socio política y educativa. En el presente escrito se reflexiona sobre los modelos que explican la expansión del arte hacia prácticas centradas en el contexto y en la dimensión identitaria, para dimensionar la danza inclusiva -en la que participan personas con y sin diversidad funcional- en el espacio del arte y no sólo en los espacios sociales © terapéuticos, como ha ocurrido tradicionalmente. Seguidamente nos centramos en la dimensión educativa de la danza inclusiva, exponiendo algunos modelos didácticos que abogan por la inclusión en la escuela, analizando como la danza educativa posee herramientas que pueden promover modelos inclusivos en el ámbito educativo que activan un conocimiento corporeizado y multidimensional de la inclusión. Sustentamos el texto en teórico-cíticos del arte contemporáneo como Brea, Krauss, Butler; en pedagogos de la educación como Medina Rivilla, Pujolás; en pedagogos de la danza educativa como Kauffinan, Koff; y en artistas e investigadores de la danza inclusiva como Benjamin, Kuppers y la propia autora de este artículo.